NIÑOS PEQUEÑOS: PERIODO DE ADAPTACION EN GUARDERIAS

El periodo de adaptación en guarderías es un proceso difícil no solo para los niños sino para los padres quienes sienten que están abandonando a sus hijos y estos a su vez, sienten angustia por separarse de sus padres.

Comprende de primera mano a los niños de 0 a 3 años, incorporándose por primera vez, igual para los que vuelven a las aulas. La adaptación es un proceso que también se da en paralelo para los padres.

Periodo de adaptación en guarderias

¿Cómo funciona el periodo de adaptación en guarderías?

Es un periodo de transición para el niño en el que debe estar alejado de la vigilancia de sus padres afrontar cambios personales y a un entorno distinto a su habitual pero que será enriquecedor para crecimiento como persona y educativo.

No existe como tal una forma definitiva para que los niños se adapten a las guarderías, pero si recomendaciones que harán que el proceso sea menos complicado o traumático.

¿Cuánto tiempo dura la adaptación en guarderías?

Nadie puede responder esto, porque depende de muchos factores como edad, carácter, relación guardería-padres, alimentación y el descanso del infante, pero básicamente es un proceso progresivo.

Regresar a la guardería después de un periodo de enfermedad o vacaciones puede requerir tiempo para adaptarse, sobre todo si es su primera vez.

Hay niños que se adaptan muy bien al primer año, debido a que en casa maneja un entorno social que favorece esta adaptación, pero no todos los núcleos familiares son iguales y no todos los niños tampoco lo son. El siguiente artículo te puede interesar sobre periodo de adaptación en educación infantil


El niño debe sentir que tiene el espacio que necesita para adaptarse a los cambios y no la presión de padres y maestros. Esto es debido a que muchos padres se preocupan cuando pasa un determinado tiempo y el niño sigue llorando o mostrando resistencia a la guardería.

¿Es obligatorio el periodo de adaptación de guarderías?

Después de leer todo lo anterior, diría que sí, tanto el niño como los padres requieren de ese periodo para irse adecuado a los cambios que están experimentando.

Psicológicamente es importante que para ambos sea un proceso natural y continuo, es decir, a medida que se van ajustando algunas cosas, otras se vayan resolviendo y así hasta la completa y exitosa adaptación.

Próximamente después de la guardería, viene el colegio y actividades extra curriculares en las que tu hijo participara de manera activa que debes incluirlas en la rutina de tu hijo. Por lo que debes comenzar hoy en su proceso de adaptación y asumir los retos que tienes por delante.

Como apoyo de tu hijo, lo que puedes hacer es brindarle las herramientas adecuadas durante el periodo de adaptación en guarderías y a nivel social

Periodo de adaptación en guarderías para niños

Los niños no solo experimentan cambios de entornos, sino propiamente de personas, ahora incluyen un educador infantil y auxiliar (al menos) y un grupo de compañeritos, por lo que este periodo debe ser lo más natural para evitar el trastorno de ansiedad por separación. Incluimos algunos consejos:

Comienza en casa

Desde casa se debe ir emulando el ambiente de guardería, sobre todo con niños que no tienen hermanos y quizás sean tímidos. Una de las cosas que se puede hacer es leerles cuentos o historia cuyo padre interprete al educador infantil. Esto les ayudara a ir creando el ambiente.

Otra de las formas es a través de sus juguetes, colocándolos de modo que sea un aula de clase y el propio niño sea el educador. Este juego, aunque parezca sencillo, es una manera de ir concientizando al niño a un ambiente donde hay otras personas.

Reincorporación suave

Las guarderías, así como algunos colegios, toman de 1 a 2 semanas para facilitar el proceso de adaptación de manera suave y sin presiones.

Los niños asisten junto a sus padres una semana a la guardería, allí cada día experimentan una nueva actividad como dormir en las colchonetas, jugar al aire libre (si tienen parque), disfrutar de la comida, conocer el aula de clases o simplemente conocer al resto de los niños.

Esto se da bajo una situación controlada en la que el niño está junto a sus padres. La segunda semana es cuando el niño debe ir propiamente a la guardería, pero por periodos de tiempo cortos de 3 a 5 horas mayoritariamente.

Pese a que estos son solamente sugerencias, es importante que el niño vea el proceso de la forma más natural posible, y esto lo favorece si ocurre la reincorporación de manera sutil.

Claro está, esta reincorporación requiere tiempo por parte de los representantes, lo que para algunos se les hace difícil razón por la cual no pueden atender a sus hijos tiempo completo y deciden inscribirlos en una guardería.

Inclusión de toda la familia

La adaptación es para todos, desde los padres hasta el hermanito, la abuela, el abuelo, tío o tía, niñera, que vivan con el infante.

Cambios de horarios, tareas, asignaciones, reuniones, ir a buscar o llevar al niño, son situaciones que requieren de la colaboración de toda la familia.

Esto no solo le dará descanso y alivio a los padres (quienes son los responsables directos) sino que el infante se sentirá más cómodo ya que toda la familia se involucra. En nuestro caso, fuimos toda la familia de la casa el primer día, nos tomamos fotos y tratamos de hacer un ambiente divertido y confiable.

Características del niño

Características como timidez, baja autoestima, problemas para ser autónomo y apego tiende a ser una de las características propias del niño que deben ser afrontadas para que se adapte a la guardería.

Recuerda los constantes cambios que está experimentando el niño. Si quieres informarte más acerca de los cambios en niños acompáñanos en: cambios físicos en niños

Si el niño presenta estas características es importante trabajar en conjunto con los profesionales de la guardería para atacar esta situación y canalizarla de la manera más adecuada. Si llegase a persistir ciertas actitudes en tu pequeño es mejor consultar a un especialista externo.

En una guardería el niño tiene que aprender a compartir la atención con otros niños, saber esperar, tiene que hacerse amigos de los demás, y todas estas cosas lo ayudan con su autonomía.

Educador infantil

El niño debe ver al educador infantil como un miembro más de la familia, esto lo ayudará a sentirse en confianza y, por lo tanto, lo hará más sociable.

Si ve al educador como una persona impuesta, no se le relacionara adecuadamente, ni con él ni con el entorno que se le presenta.

De hecho, algunos niños son tan sensibles que, si no duermen bien o no tienen calidad de sueño, les costara mantenerse activos durante la guardería por lo que serán irritables y pueden encerrarse en ellos mismos lo que extenderá su proceso de adaptación.

Articulo personal del niño

Los niños siempre tienen algo favorito, ya sea un juguete como un carrito, o la muñeca, un peluche o hasta una mantita, este objeto es la conexión entre su casa -lo confiable- y entre el aula –lo nuevo-.

Es esencial (al menos que la guardería no lo permita) que ellos mantengan esa conexión y él pueda llevar al aula su objeto favorito.

Hay autores que no recomiendan llevar estos objetos a la guardería para evitar posibles conflictos por perdidas de el mismo o que otro niño se lo lleve.

Psicólogos infantiles particulares

No todos los niños se acondicionan igual por lo que sería una buena herramienta si quieras incluir consultas con especialistas que te brinden las indicaciones durante todo el periodo de adaptación en las guarderías.

Es normal que tengas dudas y quizás quieras sentirte más seguro como padre, así que indaga y averigua acerca de psicólogos infantiles cercanos.

No incluyas más cambios

Durante este periodo como ya se ha mencionado, el niño se está adaptando a una situación que para el entonces no era habitual, por lo tanto, te recomendamos que no incluyas más cambios que los necesarios.

Por ejemplo, cambios de habitación, mudanza, quitarle juguete favorito, nuevo miembro a la familia, separaciones, pueden sumarse a las emociones del momento.

Remunera el esfuerzo de tu hijo

Todos los niños tienen una debilidad por así decirlo, ya sea un alimento como golosinas, pasteles o mermeladas, juguetes, programas de televisión o juegos, que les encantan.

Debes tomar en cuenta sus gustos cuando intentes retribuir su esfuerzo: una comida especial, una salida al zoológico, o ir al parque, una mascota que puedes incorporar.

Lo importante es manifestar que te has percatado de su esfuerzo por incorporarse a la guardería, su entorno y lo valoras. Esto quizás no sea la solución totalmente ni siempre lo requerirás, pero de vez en cuando puedes hacerlo.

Periodo de adaptación en guardería para los padres

Los padres deben ser los primeros en mentalizarse acerca de este proceso, la confianza que le transmite al hijo es fundamental para que el también asuma este proceso de manera natural. A continuación, incluimos algunos consejos para padres:

Elije el mejor lugar

No te precipites en un lugar que te transmitan inseguridad, sigue buscando hasta hallar una guardería que cumpla con tus estándares de seguridad, cuidado, comodidad, financiero, educativo y que si es posible te quede cerca de tu trabajo u hogar.

Solicita referencias y así vas estudiando si es conveniente o no incluir a tu hijo en esa guardería. Hay compañías que trabajan con ciertas guarderías y colegios de manera exclusiva, de hecho, tienen acuerdos, puedes preguntar dónde trabajas.

Esto te generara confianza debido a que hay otros compañeros de trabajo que tienen a sus hijos allí y te pueden facilitar recomendaciones, por lo tanto, nuestro consejo es que primero averigües y te informes.

Tu hijo va a estar más de 8 horas en ese lugar, por lo tanto, es importante que tenga buena reputación y que posea los profesionales adecuados como un psicólogo infantil quien te puede dar la asesoría que necesitas a tus dudas.

Las separaciones son útiles

Has estado con tu bebe y su tiempo ha sido hermoso, pero ya debes retomar el trabajo y la rutina, para que tu pequeño comience a socializar e involucrarse con otros sin tu presencia.

No guardes tus sentimientos, quizás piensas que eres mala madre o padre, sobreprotector, o vas a dejarlos solos. Pero debes hacer frente a esos pensamientos y sentimientos expresando como te sientes y si es de llorar, pues se llora, y si es de estar triste, se está, lo que no se puede disimular estar bien cuando no es así.

Los niños tienen la capacidad para percibir esas cosas, así que como esperas que tu hijo sea sincero con sus emociones, expresarlos a tu pareja, amigos, educadores infantiles o hasta el psicólogo. Ser escuchado, puede ser el primer paso para dejar al lado todo temor.

Confianza en educadores infantiles

Pese a que las guarderías están compuestas por un sinnúmero de personas, como los educadores infantiles, un director, los que se encargan del aseo, el maestro de deporte, psicóloga infantil, el cocinero y demás (depende de la guardería), es importante transmitir confianza.

Tanto los padres, representantes como el conjunto de personas que forman parte de la guardería deben hacer equipo, trabajando de manera conjunta y con buena comunicación.

Esto se logra hablando bien de los educadores y la guardería como tal, siguiendo sus normativas en cuanto al horario, cortes de cabellos y vestuario, uso o no de colchonetas, tipos de alimentos o meriendas, uso de juguetes o no y reuniones.

Hay muchos padres que por tener horarios ajustados en su trabajo no puede asistir regularmente a las reuniones, esto es comprensible, pero se debe tener una buena comunicación con la guardería para evitar falta de información sobre asuntos relevantes al niño o actividades. No se debe descuidar este aspecto.

En la medida que tú como padre le transmitas que a tu hijo que el lugar donde esta es seguro para él, el niño también ira asumiendo que así es.

No formes una imagen perfecta de la guardería

Muchos padres andan en búsqueda de la guardería perfecta, no la hallaran, no está aquí ni en Europa, Japón o E.E.U.U. No se trata de contextos del país, sino se trata de escoger una que cumpla con las necesidades de tu hijo.

Las guarderías brindan un ambiente seguro y comprometido para tus hijos, pero hay cosas que se pueden escapar de las manos, como que a tu hijo lo muerda otro niño, que se caiga, que un niño lo golpee y cosas semejantes, como en casa, hay situaciones difíciles que no se pueden controlar.

Tener una imagen perfecta puede llegar a provocar una gran decepción al no cumplir con las expectativas esperadas. Tienes que saber que tu hijo debe esperar su turno para ser atendido, no siempre será el primero ni el favorito. Estas cosas pueden influir en su periodo de adaptación en guarderías, así que debes tomar medidas.

Cuestionario de preguntas

Hay guarderías que incluyen unos cuestionarios preinscritos que les permite conocer mejor al infante y como es su entorno.

Preguntas como ¿el niño duerme bien por las noches?, ¿Cuándo tiempo de sueño generalmente?, ¿con quienes vive?, ¿Cómo es su carácter?, ¿es alérgico a algo?, ¿le tiene miedo a?, ¿Quién vendrá a traerlo y retirarlo?, ¿Qué tipo de alimentos come generalmente?, ¿tiene alguna enfermedad?, ¿vive con sus padres?

Y así sucesivamente, como padre es importante que seas sincero en tus repuestas, ya que esto permite a la guardería obtener información valiosa acerca del niño que puede tomar en consideración el educador asignado.

Adoptar el estilo del aula a la casa

Fíjate cuando el niño está en el aula si pone su bolso y/o maletín en un lugar específico, consigue sus juguetes en un lugar concreto luego de jugar el guarda los juguetes, come a una hora determinada y duerme a otra.

Estas actividades anteriores son las que tú hijo hace de lunes a viernes en la guardería por lo que debes incluirlas los fines de semana o en los tiempos en casa para ir habituándolos.

Actividades como tener un lugar para los juguetes y luego que termine guárdalos adecuadamente, comer a la misma hora con sus meriendas, dormir por las mañanas o tardes un rato según la guardería dispuso, y colocar su maletín donde va en la casa.

Comunicación efectiva con el niño

La comunicación es fundamente durante el periodo de adaptación en guarderías, por lo que después de llegar a casa debes indagar sobre cosas como ¿Cómo te fue?, ¿Qué hicieron hoy?, ¿sí pudo dormir bien?, ¿Qué tal la comida? Sin hostigar.

Esto te mantendrá al tanto como va la adaptación, como se siente el niño, sus intereses, preocupaciones y si las cosas van marchando bien. Este dialogo también ayudara a fortalecer la relación madre-hijo o padre-hijo.

Para un niño todo gira en torno a él y sus necesidades por lo que responderá con soltura y confianza. Aprovecha estos tiempos.

Después de la guardería se debe dedicar tiempo al hijo

Debido a que el infante está experimentando sensaciones como inseguridad, estrés y ansiedad se debe pasar tiempo de calidad de 30 a 40 minutos diarios después de la guardería que sean de manera exclusiva la atención hacia el niño.

Se puede dar a través de juegos, de conversaciones, de un paseo o de simplemente pasar tiempos juntos que permita recuperar la confianza y seguridad. Quizás sea un pequeño aporte, pero hay niños para los cuales su lenguaje de amor es tiempo de calidad.

Como padres, ¿Qué hacer y qué no hacer?

Los primeros días son los mas significativos para evaluar como se da el periodo de adaptación en guarderías de nuestros hijos.

No lo obligues

Si has seguido los anteriores consejos, debes de haber hablado con él, jugado y conoce que va a un sitio nuevo. No lo obligues, debes trabajar el beneficio mutuo y las cosas deben darse con normalidad.

Si esta dudoso en asistir, dile lo grandioso que va a ser: nuevos amigos, un lugar para experimentar y aprender. Ofrécele su mantita o juguete favorito, para que lleve algo de casa, además invitarlo a una actividad para después de la guardería como ir a visitar a alguien especial para el niño o un helado.

Ponte en sus zapatos

Debes ponerte en la posición de tu hijo, va por primera vez a un lugar nuevo, con nuevos niños y adultos, algunos estarán como el, otros llorando, otros más experimentados, pero todos conviviendo en un lugar.

Tranquilízate y cálmalo a él, hazlo sentir seguro, si van en vehículo propio, no vayas apresurado ni con demasiada lentitud, ve como normalmente. Si en autobús o transporte, toma tus previsiones en cuanto a la hora de entrada y llega antes.

Ubica a la persona responsable

Al llegar y entrar a la guardería ponlo en contacto con la cuidadora principal, esa que te recibe, y si es posible ve con él hasta el aula. Se debe crear ese contacto entre el educador, los padres y el niño. Al final, él o ella son los que te darán las observaciones del niño, así que su relación tiene que ser buena, abierta y sincera.

Que permanezcan los padres un tiempo o no con sus hijos adentro, depende de las guarderías, hay unas que no permiten que ingresen los padres, y otras que son completamente flexibles.

Despídete

Después de explorar un poco el aula y los juguetes es momento que el padre se despida. No te vayas sin despedirte. Algunos padres desaparecen lo cual hace que el momento sea más aterrador, imagínate estás pensando que tu papa o mama están allí y en el instante que volteas ya se han ido.

Toda la información sobre guarderías, y lo que leas te recalcaran lo mismo, despídete de forma cariñosa y explícale lo que va a suceder “me tengo que ir pero será por un momento y vengo por ti”, “haz nuevos amigos”, “diviértete”, suelen de ser algunas de las frases.

Emociones a flor de piel

En ese momento no se decirte que es más difícil si el niño que se queda o el padre que se va. Si el niño llora, va a ser difícil no te mentiré, tendrás que hacer sentimientos de acero, al menos que no te vea temblando padre, que llore es normal y saludable, se está expresando.

Si te dan ganas de llorar, también puedes hacerlo, pero mientras el niño no te vea. La despedida no puede ser tan larga, por lo que si has probado con las estrategias de la semana anterior (ir a distintas áreas de la guardería) luego que te vayas lo vera como un lugar relativamente conocido.

Búscalo a tiempo

Pásalo buscando antes y espera afuera de ser necesario, no es bueno ver que los padres vienen por otros niños y el tuyo no. Esto dificulta el periodo de adaptación en guarderías, por lo que es significativo buscarlo a tiempo y si se le ofreció algo como recompensa, cumplir.

Así como quieres que ellos sean sinceros contigo, lo que prometes, se lo cumples, ya ha pasado el primer día, puedes respirar profundo. Mañana debes hacer exactamente lo mismo, asimismo el niño llore y tu también, el proceso que se va dando progresivamente así que paciencia.

Quizás te preguntes ¿Es peor la adaptación en el colegio si el niño no ha ido a la guardería? Para dar respuesta a estar pregunta te invitamos a ver el siguiente vídeo sobre el periodo de adaptación en guarderías.

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Categorías Niños

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