CLAVES PARA QUE NUESTROS HIJOS SEAN NIÑOS FELICES

Tener niños felices, es el deseo de todo padre, esto engloba poder brindarle un ambiente saludable y seguro donde pueda desarrollarse plenamente. Cuando observamos un niño triste, rebelde, tímido y hasta manipulador, asociamos con que algo podría estar mal.

Esto puede que sea cierto, tal vez se trate de su temperamento, algo que podemos estar omitiendo en su educación, o es totalmente normal, pero si adoptamos ciertas medidas podamos compensar y equilibrar un poco las cosas con respecto a su inteligencia emocional. En este articulo te enseñamos algunas claves para criar niños felices.

niños felices

Inteligencia emocional

Según Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional enseña que todas las emociones son necesarias ya que gracias a ellas somos impulsados hacia el movimiento, específicamente la felicidad que nos genera entusiasmo y disponibilidad de afrontar cualquier circunstancia para alcanzar los objetivos propuestos.

Aunque existe una división entre nuestra mente y emociones es posible hablar de una mente racional y otra emocional. Estas son independientes, pero también se interrelacionan, trabajando en conjunto para guiarnos en la vida.

Esta mente emocional debe ser educada debidamente, si permitimos que actúe por su cuenta puede crear emociones toxicas, cuya toxicidad radica en su permanencia y distorsión. Goleman, concluye diciendo “¿de qué modo podremos aportar más inteligencia a nuestras emociones, más civismo a nuestras calles y más afecto a nuestra vida social?”

De lo anterior, es importante aclarar que la risa y la felicidad como cualquier otra emoción, es indispensable, pero en justa medida, por lo que debemos de procurar ambientes en que el niño se pueda desarrollar atendiendo su inteligencia emocional.

Periodo de edades para niños felices

A través del periodo de edades podemos evaluar las necesidades emocionales de nuestros pequeños para así poder suplirlas de una u otra forma y tener niños felices.

De 0 a 2 años

En este periodo el niño esta conociendo su cuerpo, sus capacidades y el mundo que lo rodea, comienzan a hablar, tocar y andar, pero se enfoca en sus necesidades primarias. Por lo que todo el afecto y contacto que tengamos con él, se quedara prendida en su memoria emocional.

Es importante evaluar como padres, abuelos, tíos y representantes, como nos dirigimos a ellos y que estamos transmitiéndoles con nuestras palabras y mimos. Un rechazo aun en esta corta edad puede ser percibida por ellos.

De 2 a 6 años

El niño ya ha crecido un poco más, intenta definir su identidad, aunque de manera inconsciente por lo que requiere de atención, aceptación, palabras afirmativas, elogios y amor.

Las personas que son importantes para al niño, influyen en sus valores, creencias, actitudes, y esto se hará evidente en como piense y se comporte a esta edad.

De 7 a 10 años

Para estas edades, ya nuestros hijos tienen una mayor conciencia de sus emociones, deseos y miedos. Van aprendiendo a mostrarlos en algunas ocasiones y en otras reprimirlas. Demuestra orgullo, pasión y vergüenza.

Claves para niños felices

Las claves para niños felices que se presentan a continuación, atestiguan como la crianza y educación en Dinamarca considerado uno de los países más felices del mundo ha sido un pilar fundamental para obtener niños felices y, por ende, adultos felices.

Sin etiquetas

Cuando hablamos de etiqueta nos referimos a términos que podemos colocar sobre otros, generalmente estos términos son descalificativos, ofensivos y atentan contra el autoestima y habilidades de un individuo.

Como niños, están continuamente aprendiendo, por lo que descalificarlos sin darles la oportunidad de aprender, intentar y mejorar, es algo sumamente dañino a su autoestima. Pueden sentir que están estancados. Ver: retraso madurativo

A veces es difícil manejar las etiquetas, imagina un niño que continuamente escucha “no sirves para los deportes”, esto bloqueara sus habilidades motrices. En cambio, decirle frases como “debes entrenar más”, “no te rindas”, “traje este bate especial para ti”, puede marcar una diferencia entre lograrlo o no.

Educación didáctica

Hoy en día los juegos forman parte de la educación didáctica y a través de ellos es posible enseñar un nuevo conocimiento de forma divertida y amena. Debido a que la competencia es grande, muchos padres incluyen a sus hijos en muchas actividades lo que genera cansancio y fracaso en algunas ocasiones.

Es por ello que no se puede presionar a los niños para que aprendan y aprendan sin incluir juegos en el medio. Los juegos también forman parte de su pleno desarrollo, permite un tiempo para que los niños jueguen solos, con sus iguales e incluyan otros niños de distintas edades. Apaga la televisión y que su creatividad e imaginación vuele.

Expresar emociones

Los niños deben de expresar abiertamente sus sentimientos, esto se logra brindándole la confianza para que lo hagan. Un ambiente donde se burlan de sus sentimientos, o no se siente valorado hará que el niño los reprima.

Por ejemplo, decirle cosas como “¡no llores! Eso solo lo hacen los bebes” es una manera de impedir que el niño se pueda expresar libremente, debido a que el llanto es una manera de desahogo, dolor, tristeza, frustración e indignidad. Fíjate en los bebes, ellos manifiestan hambre, dolor o atención a través del llanto.

No omitas las emociones negativas

Esta clave complementa a la anterior, emociones como vergüenza, culpa, desconfianza, fracaso, enojo y susto las hemos prohibido por que son negativas, por lo que inhibimos a que el niño las manifieste, esto no debe ser así.

Estas emociones deben ser canalizadas: Si el niño está enfadado porque quiere ir a un lugar y no se puede, no te enfades con él, mantén la calma, respira profundo, negocia otro lugar o simplemente exprésale que está bien sentirse enfadado por eso, pero que por eso no los dejaras de querer.

Logros personales

Pequeñas tareas diarias pueden fomentar responsabilidad y confianza en sí mismo. Fíjate, hay niños que desde pequeños quieren colaborar en casa y no se los permitimos. Luego en la adolescencia esperamos que sean mas colaboradores y no resulta porque, no lo sembramos.

Es necesario asignar tareas, así sean mínimas y acordes a su edad, evaluar por ellos mismos como van adquiriendo destreza para superar situaciones y lograr objetivos puede ser el mejor combustible para su motivación.

Positivos y esperanzadores

Educa niños positivos y serán niños felices, una persona positiva es una persona que ve el panorama de la mejor manera posible, el vaso medio lleno y es complementado por la esperanza de que las cosas se corregirán, cambiarán y serán mejores.

Esto se logra, manteniendo un ambiente positivo y esperanzador en casa, lo que escuchen, hablaran y lo que vean, pensaran que es lo correcto. Comienza cultivando sus pensamientos, luego eso influirán en sus acciones: ignorando palabras y acciones negativas por si mismos.

Honestidad emocional

La honestidad es uno de los valores más importante para niños felices. Honestidad con sus emociones, es fundamental para identificarlas, transmitirlas y regularlas, mas que enfocarnos en los resultados halagando exageradamente cualquier hecho, debemos valorar su proceso y el esfuerzo que ha puesto.

Esto se logra con una comunicación apropiada: estamos en una conversación y el niño quiere intervenir para dar su opinión, brindarle ese espacio es esencial para expresar honestidad emocional.

No compares

Comparar es una pésima actitud que tenemos los adultos. Los niños no son así, al menos que se lo enseñemos, del resto, son tan nobles y valoran a cada individuo que debiéramos de aprender eso. Animar a la valoración de cada individuo por lo que es y representa debe ser nuestra bandera.

Tomemos nota de lo que decimos cuando nuestros hijos quedan de segundo lugar en cualquier evento, esto nos ayudara a conocer si somos padres de los que comparan o no.

Espacios para socializar

Cuando se habla de este punto nos referimos a relacionarse socialmente, como niños, necesitan aprender a relacionarse con sus semejantes y con otros adultos de forma natural y espontánea. Esto se logra preparando espacios saludables, que pueden incluir juegos, películas, lecturas y actividades al aire libre o en casa.

Puedes coordinar una noche de películas o una tarde de lectura de historias de ciencia ficción, e incluir libros o poesía infantil. Lo importante es un ambiente de positivismo, consciencia, agrado y respeto. Reúne a los amigos y familiares con los que el niño pueda ser el mismo: se sentirá cómodo al expresarse y disfrutara sin presiones.

También hay espacios sanos para actividades que incluyen deportes o disciplinas como taekwondo, futbol, ping pon, ballet que favorecen el esfuerzo, la disciplina, el trabajo en equipo y por ende deberá socializar en grupo, y ayudarlos a ser niños felices.

¿Cómo lidiar con los errores?

Es preciso permitir que el niño pueda lidiar con equivocaciones por si mismo, para que no sea tan dependiente del padre, sino que pueda resolver por si solo y así fortalecer su autonomía emocional. Si siempre hace lo mismo, se debe animar a probar cosas nuevas para que pueda ir afrontando miedos, inseguridades y desafíos.

Los errores se van a manifestar en esos espacios para socializar, por lo que garantizas que tu hijo se encamine a aceptar todos sus sentimientos y desenvolverse de la mejor manera.

Empatía

Ser empáticos es comprender los sentimientos de los demás, valorarlos y respetarlos, pero en este mundo lleno de competencia a veces es difícil enseñar empatía.

Es el colegio lo primero que le decimos a nuestro hijo es “si te muerden, tu también muerdes”. Pretendes que no permita los abusos, lo sé, pero para un niño puede significar otra cosa. Puede significar que el otro no comprende su dolor, y, por lo tanto, el tampoco debe respetar el suyo.

Permíteme visualizarlo, una vez a un niño de 5 años fanático de los super héroes, específicamente Batman, (alguno debes conocer con estas características) le pregunte una vez que capturaron al Guasón ¿Qué deberíamos hacer con él?

El infante, me respondió “matarlo”, a lo que le respondí, pero Batman siempre lo captura y lo lleva con la policía, ¿por qué crees que debería de morir? Él me dijo “el Guasón siempre intenta matar a Batman, por lo tanto, Batman una vez que lo capture debería de hacer lo mismo”.

Es preciso fomentar la empatía hoy en día, nuestros niños felices, merecen que sean empáticos con sus sentimientos, pero ellos también deben de obrar con empatía para otros. No se debe ir a los extremos obviamente, pero valores como solidaridad, cortesía y compasión están en peligro de extinción.

Responsabilidad más que obediencia

Mas que la obediencia absoluta, la encomienda es generar respeto. Este valor, el respeto se gana en la medida en que se da. Por lo que educar con represarías solo generara miedo en el niño. Esto no quiere decir que la obediencia está mal, para nada, sino se basa en priorizar una más que otra.

Estimular niños respetuosos hará que te de tu lugar como padre, asimismo que se lo dará a todos los que formen parte de su entorno social.

Satisfacer sus necesidades

Finalmente, en la medida que vayas prestando atención a las necesidades de tu hijo, puedes ir satisfaciendo cada uno de ellas o buscando las herramientas necesarias para ello. Como padre eres un facilitador, pero en si son tus hijos que por sí mismos deben de ir aprendiendo las cosas.

Puedes darte cuenta que tus hijos son felices a través de su lenguaje corporal: una sonrisa, caminan erguidos, ojos brillantes y con vista al frente. O simplemente basta con preguntarles: ¿eres feliz?, ellos serán sinceros, te lo aseguro. A partir de allí puedes comenzar a tomar medidas.

A través de este vídeo de SuperPapá puedes chequear algunas claves para criar niños felices:

Sugerencias para Padres

La felicidad no es la respuesta para tener niños emocionalmente sanos, o por lo menos no solamente, pero si es importante que este presente en la vida del infante.

De hecho, hay estudios que establecen que la felicidad ayuda a mejorar notablemente la recuperación de una enfermedad por que influye positivamente sobre su estado de ánimo.

La felicidad es relativa, puede ser que lo que le funcione a un hijo, no le funcione al otro. Un regalo, palabras persuasivas, tiempo que pases con ellos, juegos, o una rica torta que le prepares puede ser motivo de su felicidad. Debes hallar como padre, cuáles son las necesidades de tus pequeños y satisfacerlas.

Comienza aplicando cada una de estas claves que hemos presentado para tener niños felices, toma tiempo para conocer su personalidad y temperamento. Este puede ser el inicio para mejorar su autoestima.

En todo momento puedes consultar a tu pediatra o buscar un psicólogo particular que pueda brindarte ayuda para cultivar la inteligencia emocional en tu pequeño. Toma notas hoy de estás claves, con pequeños esfuerzos tu hijo mejorará. Mucho ánimo, paciencia y sobre todo felicidad para ustedes.

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Categorías Niños

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