JUEGOS Y ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LAS EMOCIONES

Te invito a conocer cuáles pueden ser esos juegos y actividades para trabajar las emociones en los niños y adolescentes de una manera sencilla y divertida tanto en casa como en el aula, importante para que aprendan a dominar las emociones en todos los aspectos de su vida formando niños felices, con confianza en sí mismos y con competencias en su vida escolar, con la familia y con amigos.

actividades para trabajar las emociones

¿Qué son las emociones?

Sabemos que las emociones son estados afectivos que experimentamos cuando reaccionamos  de manera natural a ciertos estímulos externos como forma de adaptación a una situación en relación a una persona, lugar u objeto.

El saber dominar las habilidades sociales y emocionales, le aportara a los niños y adolescentes la confianza en sí mismos, la felicidad y las competencias necesarias para su vida escolar, la familia y amigos; así como también, serán menos expuestos a caer en el uso de sustancias (como droga o alcohol), en la depresión o en la violencia.

Actividades para trabajar las emociones

Esta serie de actividades para trabajar las emociones en los niños pueden funcionar tanto en el aula o en la casa, realizar actividades con los niños en donde podamos trabajar el colocarse en el lugar de otros niños y a distinguir que las emociones ajenas pueden ser diferentes a los suyos, los ayudará con la identificación de las emociones básicas, a expresar sus emociones y la empatía. Entre estos juegos y actividades tenemos:

Aprender a explorar y señalar emociones

¿Que siento? Esta actividad trata de explorar la parte interna del niño, qué mejor manera de expresarse que hacerlo a través de un dibujo. El dibujo del niño nos permitirá conocer la fase emocional por la cual atraviesa el niño, la relación con sus familiares, su ímpetu e incluso su nivel de madurez.

En nuestra casa, podemos aprovechar cualquier ocasión para preguntarle al niño cómo se sienten, por lo tanto, si se dibuja así mismo como un niño aislado, nos corresponde preguntarle si se siente sólo o por ejemplo dibuja una escena de guerra que haya visto en alguna película, también podríamos si está enfadado por alguna razón.

Siento-pienso-actúo

  • Podemos decirle al niño que recuerde y nos comente alguna impresión emocional que haya tenido. Esta puede ser de tristeza, de enojo, de alegría, o de asombro y si no recuerda alguna, ayúdalo con algún ejemplo.
  • Transpórtalo a esa situación y proponle que se la imagine con todos los detalles.
  • Dile que logre acordarse de lo que sintió a nivel físico, como por ejemplo: sudoración, aumento de los latidos del corazón, músculos rígidos, y lo que pensó.
  • Una vez metido en el papel de la actuación, el deberá ser capaz de comparar esta situación con otra impresión producida por otros motivos. Ejemplo: Cuando logré amarrarme las trenzas de los zapatos yo sólo, sentí algo similar como cuando ganamos por primera vez con mi equipo de beisbol.
  • Proponle que etiquete o coloque un nombre a esa emoción y que la asocie con una escenario que siempre la genere.
  • Ayúdalo a que defina cuáles suelen ser las acciones y las consecuencias que se generan cuando se encuentra en esa fase emocional.
  • Puedes ayudarlo a pensar en otro tipo de respuestas que sean más sencillas y que se adapte mejor a la misma emoción, como por ejemplo el fracaso.

Lista propia de emociones

Se puede realizar con niños a partir de los dos años de edad y consiste en tomar varias fotografías con personas, niños o ídolos que expresen una emoción y los deberán saber identificar la emoción y dar nombre a las imágenes.

Para ello utiliza revistas y periódicos, recorta las imágenes y pégalas en un cuaderno u hoja blanca, para ello puedes empezar a trabajar con dos o tres emociones básicas como la: alegría, tristeza, enojo, miedo, cariño o asco.

Cuentos sobre las emociones

Leyendo cuentos podemos tener un mejor vocabulario emocional, ya que podemos explorar e identificar las emociones, entender nuestras experiencias pasadas o futuras, a ser simpaticos con los demás, a colocar palabras y ser consientes en las cosas que nos sucede.

Por lo tanto, podemos aprovechar la lectura con los niños para reflexionar en cuáles momentos han presentado esas emociones a lo largo de su día y, si resulta efectiva, preguntar qué hicieron o podrían haber hecho para sentirse de otra forma.

Historias inventadas

Consiste en dibujar distintas emociones en fichas de cartulina, en donde el maestro saca una ficha con una emoción y comienzan a improvisar una historia con un personaje principal que posee esa emoción. Luego los alumnos sacarán otras fichas y hacen lo mismo.

Manejo de la conciencia emocional interpersonal

Observando Se trata de que tu hijo observe las expresiones emocionales de sus demás compañeros, amigos o familiares, para esto el niño deberá estar atento a lo que dice la otra persona, que dice y cómo lo dice, también debe observar los gestos de la cara, las muecas, el tono de voz, entre otras cosas.

La mirada de mis personajes favoritos

Podemos aprovechar aquellos momentos en el cual el niño este viendo la televisión ó una película para que se juegue a ser detective y examine los cambios emocionales de estos personajes.

Hazle preguntas acerca de cómo crees que se sienten y cómo lo manifiestan, prestando atención tanto a la comunicación oral, como a la no oral y así discute con él, si cree que actuaría del mismo modo o si son reacciones exageradas o ficticias.

Juego ” a ser tú”

Este juego es apropiado para simpatizar con los hermanos o compañeros de clase. Consiste en hacer una serie de fichas con preguntas simples como: “color favorito”, “compañero de clases con el que más compartes”, “comida que odias y la que te gusta”.

Una vez listas las fichas los niños deberán jugar por turnos, tomando una ficha y tendrán que responder a dichas preguntas pero como si fuera el otro niño, así se pondrán en los zapatos del otro, fomentando el conocernos más entre nosotros, y el conocernos a nosotros mismos.

Me alarmo por los demás

En este juego se fortalece la compasión y cariño por los demás, podemos hacerles preguntas fáciles que les permita pensar en los sentimientos ajenos, como por ejemplo: “¿por qué crees que se ha disgustado María en el colegio?”; “¿por qué crees que llora este tu primo?”; “¿cómo crees que se siente tu amigo?”.

Cuando el niño se preocupa por sus familiares o compañeros de clase, se fortalece en él la solidaridad, el cual empieza con pequeños hechos que luego podemos ir extendiendo a otras áreas de nuestra vida.

Como padres nos corresponde ayudar al niño, desde muy pequeño, a reconocer los sentimientos de otras personas, la comunicación no verbal y el lenguaje corporal de las otras personas, pero también ayudarle a reconocer lo que las personas hacen por él y dar las gracias por ello.

Generosidad desde casa

Como padres debemos dar el ejemplo en casa, por lo tanto los niños deben colaborar en casa desde pequeños con labores domésticas que no sean tan complicadas, de acuerdo a su edad y capacidad. Como por ejemplo: recoger o colocar la mesa, guardar los utensilios de cocina en su lugar una vez limpios, barrer o aspirar, aunque no obtengamos los mejores resultados, pero con el tiempo y la práctica, ya aprenderán.

Mejorar la comunicación y la escucha activa

Escucha lo que está a tu alrededor Consiste en practicar la escucha activa, de manera que escuchemos lo que nos rodea. Por  ende, intenta con frecuencia tomar al niño, anímalo  a cerrar sus ojos y a escuchar muy cuidadosamente los sonidos de su alrededor, esto lo podrás hacer en el hogar, en el parque, en clase, en el mar, en la calle o en medio de la naturaleza.

¿QUÉ TAL TU DÍA?

Es muy importante mantener una comunicación basada en el respeto con nuestros niños, es por ello, que los niños necesitan sentir que valoramos sus emociones y sentimientos, que nos importan sus opiniones y que se respetan sus decisiones porque son personas importantes en nuestras vidas.

Dibujo dictado

Para esta actividad necesitamos dos personas, una dibujará siguiendo las indicaciones del otro y luego se intercambiaran los papeles. Esto les ayudará simpatizar con el otro pero sobre todo conociendo la importancia de esforzarse cuando se desea comunicar algo a los demás, siendo a su vez esencial saber expresar bien lo que se quiere decir, pero también escuchar con cuidado lo que nos dicen.

Se necesita  su vez de algunos dibujos que los participantes no podrán ver con anticipación, podemos imprimirlos o usar imágenes de cuentos.

El juego inicia cuando uno de los participantes se sienta en una mesa en donde pueda dibujar y detrás de él estará una de las imágenes. El otro participante deberá representar la imagen para que su compañero pueda dibujarla lo mejor posible teniendo en cuenta que no la esta viendo.

Por lo tanto, deberán esmerarse en comunicar y definir con detalle la imagen, mientras que el otro deberá poner atención a lo que está escuchando.

Promover la autoestima y el concepto de mí

Mi nombre y mis cualidades podemos invitar a los niños a escribir su nombre en letras grandes y en mayúsculas en una hoja de tamaño adecuado, en donde debajo de cada letra escribirán una cualidad que los caracterice y que comience por esa letra; por último la compartirán con el resto de los niños y adultos allí presentes.

Con esta actividad se promueve el conocimiento que tenemos de uno mismo pero también les ayuda a corregir el concepto que tienen de ellos, importante a la hora de construir la autoestima de uno, porque si el concepto que tenemos de nosotros es bajo, nunca puedo tener una autoestima alta.

“Soy único”

Para esta actividad necesitaremos varios pliegos de papel grande (papel bond) ya que debemos seguir en el pliego el contorno del cuerpo de cada niño; si por el contrario disponemos de poco espacio, dibujamos sólo el torso.

Luego cada niño escribe en cada silueta las fortalezas, aptitudes, características y destrezas de cada uno (todos pueden escribir en la silueta de los demás). Por último, cada niño tendrá su silueta con todo aquello que le hace especial y auténtico.

Receta de la felicidad

Consiste en escribir nuestra receta para obtener la felicidad, pensando primero en cuales ingredientes debemos agregar a nuestra receta y luego en las cantidades de cada ingrediente. Con este juego podemos favorecer el poder conocernos mejor a nosotros mismos y a las demás personas y descubrir así cuáles son las cosas que nos importan.

“Mi árbol”

Una actividad que puede realizarse en el aula y en casa, en donde cada niño dibuja un árbol, en las raíces deberá escribir las virtudes positivas que tienen, en las ramas las cosas positivas que hace y en las hojas sus triunfos.

Luego, en equipo de cuatro niños, lo comentan con sus compañeros y pueden agregar virtudes u otras cosas. Y por último, cada uno se coloca su árbol en el pecho, se levantan y todos van de paseo por el bosque, expresando las cosas buenas de cada uno de ellos.

Mis errores son mis aprendizajes

Consiste en enseñar a los niños que los errores son grandes oportunidades que tenemos para aprender de ellos. Esto se logra cuando experimentamos las consecuencias de esos errores y por ende aprendemos de la situación.

En nosotros como padres esta el poder ayudarles a encontrar la manera de solucionar la situación, en lugar de castigarles, reprocharles o maltratarlos. En cambio, podemos abrir espacios de diálogo en donde reflexionemos sobre los errores que todos cometemos, pedir perdón y examinar lo que podemos aprender de cada caso.

Para esta actividad necesitamos una hoja en donde iremos escribiendo nuestros errores y los aprendizajes que no quedaron de ellos.

Aprender a tratar las emociones

Rueda de opciones esta actividad ayuda a los niños a recordar aquellas opciones que utilizan para drenar las emociones desagradables como por ejemplo: la rabia, el enojo, la furia, y la frustración.

En un momento relajado para todos y que esté atento, elaboramos una lista con las cosas que puede hacer, por ejemplo, cuando se enoja en lugar de gritar o pegarle al otro niño. Para ello, debemos acompañarles y no darles todas las soluciones, ya que deben participar de manera activa.

Por último se imprime un círculo (escogeremos entre cuatro y ocho opciones) y dividimos el círculo en tantas partes (como una pizza) como ideas hemos elegido; las dibujaremos y/o escribiremos en las fracciones y armaremos la rueda.

Cuando el niño se sienta agobiado y a punto de estallar, puede acudir a su rueda para escoger una manera de encargarse de esa emoción y ponerla a prueba.

“Diario de mis emociones”

Esta actividad es para niños más grandes (a partir de los 7 años de edad) en donde expresen sus emociones a través de la escritura. Consiste en crear una especie de diario, donde pretendamos hacer un pequeño recuento del día, comenzando por las cosas positivas y luego las cosas negativas, haciendo énfasis en cómo nos sentimos, qué pensamientos tuvimos, y cómo actuaremos.

El diario nos ayuda a amplificar nuestra prosperidad porque nos hace más sensatos con respecto a las emociones que vivimos, las causas, los efectos, los pensamientos que provocan en nosotros y cómo podríamos actuar.

Dibujo mis emociones

Nos permite regular y apaciguar las emociones fuertes a través del dibujo mientras las estamos viviendo, ayudando al niño a reconectar cerebro emocional con cerebro racional. Así, cambiamos de actividad y mitigamos nuestra emoción de una manera más sana y segura para todos.

Solo necesitamos colores y una libreta o montón de hojas en un lugar de fácil acceso para los niños y se puedan sentir súper cómodo, haciendo garabatos o dibujos más relajados, también pueden destrozar, arrugar o rasgar el dibujo una vez terminado, así como hacer más de un dibujo si es necesario.

El rincón de la calma

Consiste en crear un espacio físico donde el niño puede asistir cuando se ve agobiado por sus emociones. En el rincón podrá encontrará algunos elementos que le pueden ayudar a rescatar la serenidad y la calma.

El rincón de la calma también puede emplearse como mesa de la paz, es decir, un espacio donde pueden ir los niños que han tenido un problema, para resolver el inconveniente de forma civilizada y haciendo uso del respeto hacia todas las demás personas. Sólo necesitas tener un objeto que genere la paz necesaria como una planta o un peluche, que se use para indicar el turno de palabra de la otra persona.

El teatro de conflictos

Son pequeñas representaciones teatrales para que los niños practiquen cómo resolver un conflicto, colocándose en la posición del otro, bien sea que se realice con hermanos, compañeros de clase o amigos.

Técnica de la tortuga

Se realiza a través de la lectura del cuento de la tortuga, haciendo una analogía con lo que a veces le ocurre a él. Esto quiere decir, el niño debe protegerse en un caparazón imaginario, para relajarse y detenerse a meditar antes de actuar; lo que le facilitará encontrar soluciones a sus dificultades sin perjudicar a los demás ni a él mismo.

Creando confianza

Guiar al ciego:En este juego le vendaremos los ojos al niño, agarramos de la mano y le vamos guiando por un camino que tiene obstáculos, indicándole así por donde debe caminar. Por consiguiente el niño debe confiar en nosotros y tener la seguridad de que vamos a velar por él, por eso es un juego para forjar confianza.

También podemos alterar los papeles y dejar que ellos sean esta vez los guías, mientras nos dejamos llevar por las indicaciones y atenciones de nuestros niños.

Caída hacia atrás

Este juego consiste en que te debes colocar detrás del niño y pedirle que se deja caer hacia atrás, tomándolo suavemente debajo de las axilas. Esta actividad se puede realizar entre los padres ó entre hermanos, siempre con la precaución de evitar cualquier posible accidente.

 

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