CÓMO INFLUYE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA FAMILIA

La inteligencia emocional en la familia constituye procurar atención a las emociones de los padres e hijos y dar respuesta a sus necesidades emocionales sin olvidar sus propios requerimientos emotivos y afectivos.

Desde que nacemos contenemos emociones que debe ser canalizadas a través de una educación emocional, que cada vez más se ha ido introduciendo en las escuelas y centros educativos, pero que reposa principalmente en el núcleo familiar.

 inteligencia emocional en la familia

¿Qué son las emociones?

Según la Oxford English Dictionary lo define como “perturbación de la mente, sentimiento, pasión o cualquier estado mental agitado”, mientras que, Daniel Goleman lo define como “sentimientos y pensamientos, los estados biológicos, psicológicos y tendencias a la acción que lo caracterizan”.

Hay autores que señalan que las emociones son sentimientos que nos invaden y que estos son difíciles de manejar, mientras que otros señalan que la inteligencia emocional se puede aprender y mejorar con determinadas estrategias. En ambas posturas, las emociones como ira, se manifiestan.

Pero pensar que, como personas complejas no nos podemos dar la oportunidad de mejorar y poner empeño en formar en los hijos personas maduras y adultas competentes emocionalmente y con destrezas sociales es abandonar propiamente el rol de padre y guía (Cristina Muñoz).

¿Qué es la inteligencia emocional en la familia?

La inteligencia emocional como tal corresponde a una educación emocional y crianza que constituyen las bases para desarrollar la autoestima, autocontrol, responsabilidades y habilidades sociales que todos necesitamos.

Por su parte, en el ámbito familiar a se refiere a aquellas actitudes, emociones y afectos que pueden ser identificados, comprendidos y manifestados adecuadamente por los miembros de la familia.

Esto solamente no engloba nuestras propias emociones y afectos sino aquellas ajenas que pertenecen a otros, que permiten comprender como se sienten y responder a ellos positivamente.

La influencia del padre en el comportamiento de sus hijos le permite guiarlo, al trasmitirle valores, normas y límites, buenas costumbres, creencias y respeto que constituyen las bases para su desenvolvimiento en el ahora.

Familias emocionalmente inteligentes

Las familias emocionalmente inteligentes son aquellas que garantizan que los requerimientos emocionales del niño puedan ser suplidos. Básicamente las personas que influyen en el niño, cercanas al infante, son las que le transmiten como debe responder cuando se enoja, está feliz o se siente triste.

Esto es debido a que el hogar es el primer entorno en donde se crean los vínculos afectivos lo que constituyen las bases para los patrones de comportamiento y relaciones para el futuro. La familia por tanto se establece como a un agente socializador por naturaleza que accede a ese primer contacto emocional del niño con su entorno.

Entre algunas de las características que se encuentra en las familias emocionalmente inteligentes tenemos:

a) Confían unos a otros.
b) No se etiquetan con negativismo.
c) Comprenden las emociones de otros.
d) Generan un clima comprensivo.

Estas características no surgen de la nada, sino de una coordinación y disciplina que involucra aspectos de inteligencia y educación emocional para incluirla positivamente en la crianza familiar día tras día.

Educación emocional

Aristóteles dijo “cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno. Con el propósito justo y de modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo” (Ética a Nicómaco).

Esto compone la educación emocional, el garantizar responder adecuadamente frente a las emocionas y no dejar que estas dominen ni se impongan. Por lo que, la educación emocional aporta grandes beneficios para un niño, al ayudarlo a comunicarse efectivamente y manejar situaciones de estrés y conflictos.

Aprovechar los recursos y habilidades emocionales innatas del niño y brindarle una educación adecuada permitirán generar un ambiente familiar de comprensión, cooperación y disfrute del otro.

Factores de la inteligencia emocional

Los 4 factores que se incluirán en el siguiente material constituyen a aquellos propuestos por Peter Salovey y John Mayer (investigadores, psicólogos) relacionados a la inteligencia emocional:

Descubrir

Esto se refiere a percibir a detalle las emociones, lo cual incluye, descubrir e identificar aquellas señales no verbales que incluyen gestos, movimientos, postura, en si el lenguaje corporal.

Razonar

Una vez que se ha descubierto y percibido las emociones, se promueve un pensamiento racional que permitan priorizar y responder, dando una atención especial a las emociones que se están generando hasta una regulación.

Comprender

Las emociones que se están gestando, pueden tener una serie de significados y causas que requieren internalizarse y comprenderse. Por ejemplo, si alguien se acerca llorando, se podría estimar a que le han hecho daño, pero solo podemos intuir y no concluir.

Manejar

Este factor constituye a manejar las emociones propiamente, que es fin de la inteligencia emocional, y con ello, responder a las emociones propias y a la otros. Esto es cuando con el ejemplo anterior, nos acercamos y abordamos a la persona, manifestando empatía por su dolor.

Estos 4 factores, descubrir, razonar, comprender y manejar están en verbo para indicar “acción y estado” en que se deben ir comprendiendo y empleando la inteligencia emocional.

A modo de ejemplo, Cuando los padres hablan temas diarios con sus hijos sin ocultar sus emociones ni padecimientos, esto les permite crear la confianza al expresar sus emociones y reflexionar sobre ellas, observando tonos, pronunciación e intensidad y en qué medida deben desbordarse.

Importancia de la inteligencia emocional en la familia

Los padres pueden brindarle orientación, guía y destrezas a través del ejemplo a sus hijos para que vayan calibrando y manejando las habilidades sociales.

Educar, criar y enseñar requieren paciencia y mucho compromiso de parte de los padres, por lo que, brindar un ambiente familiar que promueva la comunicación y manifestación de los sentimientos, les ayudara a superar frustraciones, fracasos y el rechazo.

Los niños se enfrentan a una serie de desafíos que requieren los beneficios propios de la inteligencia emocional. Saber enfrentar a un acosador o manejar el bullying, permitirá emitir comportamientos, juicios y razonamientos justos y responsables.

 

Consejos sobre inteligencia emocional en la familia

Como hemos visto, la inteligencia emocional influye en distintos grados en las capacidades sociales y psicosomáticas de los niños.

Salovey y Mayer hablaron de 4 factores que debemos tomar en consideración como base para la aplicación de la inteligencia emocional como herramienta reguladora de emociones para la familia. A continuación, 3 consejos a tomar en cuenta:

Sin prohibiciones

Tras reconocer los pensamientos y emociones que se interiorizan, conforme Salovey y Mayer, no se debe caer en calificación negativas ni degradadas acerca de ellas, sino percibirlas como naturales y consentir que se muestren.

Uno de los errores más comunes es reprimir las emociones y prohibirles a otros la expresión de las suyas. Hay quienes piensan que, si guardan el enojo, no le hacen daño a nadie, pero simplemente esa emoción se esta acumulando, hasta que se vuelva incontrolable y explota.

Por eso, hay quienes lloran descontroladamente frente a pequeños problemas, debido a que son emociones que llevan acumulando, guardando en una caja, pero tarde o temprano se manifestaran descontroladamente. Para poder ir aprendiendo autocontrol hay que dejar que surjan.

Clima de confianza

Poder compartir como se sienten en el hogar, es una sensación placentera, ser oído y escuchar, sin miedo a ser juzgados, criticados o señalados. Garantizar un clima de confianza en el hogar permite compartir los estados emocionales.

Esto puede motivar a una comunicación positiva, centrada en la comprensión y tolerancia, lo que genera confianza en el niño para expresarse y abrirse a la familia.

Cuidado de los sentimientos

Compartir en familia sin reservas, en donde cada quien respete los sentimientos y temperamentos de cada quien, evitando las comparaciones y aceptando las fortalezas, debilidades de cada miembro, garantizara una autoestima justa.

Participar en juegos de mesa, u observar un programa de tv u obra de teatro, mientras se fomentan muestras de cariño, atención y humor son herramientas para cuidar los sentimientos de todos y fortalecer su inteligencia emocional en la familia.

Conclusión

Respetar los puntos de vista, temperamentos y emociones de cada persona, es una habilidad que puede ser influenciada por una educación emocional apropiada desde casa.

Un clima familiar constituido por comprensión, tolerancia y empatía, permite escuchar a otros y reflexionar sobre como se sienten y sus necesidades. La inteligencia emocional permite abandonar viejos estereotipos, como lo era, reprimir las emociones o darle rienda suelta sin autocontrol.

Asimismo, la inteligencia emocional permite que el niño pueda resolver conflictos que le atañen, adaptando su comportamiento a la resolución y el perdón (en el caso que a merite). También permitiéndole que admita sus errores y los afronte, con valentía y comprensión de los hechos.

Finalmente, proporcionar herramientas de autocontrol, empatía y superación, para minimizar consecuencias negativas de relaciones o una auto-imagen desproporcionada y inadecuada, procede de las medidas que hoy en día se puedan ajustar e implementar a través de la inteligencia emocional en la familia.

(Visited 272 times, 1 visits today)
Categorías Familia

Deja un comentario