VACUNAS PARA BEBÉS: ¿ESTO ES NECESARIO?

El tema de las vacunas siempre genera grandes dudas e interrogantes, ya que algunos padres y médicos no están de acuerdo en vacunar al bebé, mientras otros opinan lo contrario. Algunos especialistas recomiendan vacunar a los niños desde que nacen y hasta los 14 años de edad, con el objetivo de prevenir determinadas enfermedades, ¿entonces son necesarias las vacunas para bebés?, en este apartado te contaremos todo lo que necesitas saber al respecto.

vacunas para bebés

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son medicamentos de origen biológico compuesto a partir de microorganismos, ya sea bacterias o virus que se encuentren muertos o debilitados (atenuados), ó, productos provenientes de ellos.

¿Cómo actúan?

Las vacunas actúan engañando al organismo (especialmente al sistema inmunológico), es decir, le hacen pensar al organismo que lo está atacando un agente infeccioso, por lo que el sistema se ve obligado a defenderse, y luchar con ese anticuerpo.

Por otro lado, la bacteria o virus transferido con la vacuna está muerto o atenuado, por lo que no implica ningún riesgo para el niño; pero es capaz de estimular su sistema inmunológico para que reaccione produciendo anticuerpos contra él y por consiguiente, logra obtener una memoria inmunitaria que le va a permitir identificar ese microorganismo determinado y eliminarlo.

Muy importante tener en cuenta que las vacunas deben administrarse por vía intramuscular y en algunos casos por vía oral, y para lograr una inmunidad que se mantenga en el tiempo se deberá aplicar varias dosis de manera espaciadas.

Importancia de las vacunas

Antes de que nazca el bebé, adquiere por medio de la placenta toda la protección necesaria ante posibles infecciones que se puede dar durante las primeras semanas de vida. No obstante, se pierde esa protección en poco tiempo, dependiendo del microorganismo de que se trate.

Por ejemplo, en enfermedades infecciosas como la tos ferina, la inmunidad que se transmite de la madre al bebé se mantiene escasamente pocas semanas, mientras que, en el caso por ejemplo del sarampión, puede extender la inmunidad hasta seis meses o un año, según los niños.

Por ende, la importancia de las vacunas radica en que cumple la función de proteger a sus hijos preparando al organismo para combatir con ciertas enfermedades contagiosas que pueden afectar su salud y causar incluso la muerte del pequeño. Así mismo, proporciona inmunidad ante futuras amenazas del microorganismo, liberando de nuevo la producción de anticuerpos defensores.

Enfermedades que previenen las vacunas para bebés

Muchas son las enfermedades que se pueden prevenir con las vacunas, por eso la importancia de vacunar al bebé. A continuación te mencionamos las más importantes o las más comunes:

Difteria: esta enfermedad puede producir una cubierta espesa en la parte posterior de la garganta que puede ocasionar dificultad para respiración, parálisis y deficiencia cardiaca.

Tétano (conocida también como contracción de los músculos de la mandíbula): esta enfermedad puede causar tensión dolorosa de los músculos en general, pero mayormente, tensión de la mandíbula, de forma tal que las personas afectadas no pueden abrir la boca ni tragar.

 

Tos ferina (conocida como Pertussis): esta enfermedad puede causar tos agresiva que pueden obstaculizar la ingesta de alimentos y bebidas, así como la respiración en los bebés que puede durar varias semanas. Además, se puede llegar a presentar neumonía, convulsiones, daño en el cerebro, o inclusive la muerte en bebés menores de 3 meses.

HIB (Haemophilius influenzae tipo b): esta enfermedad puede ocasionar problemas para respirar, provocando a su vez meningitis y neumonía; así como infecciones a nivel de la sangre, de las articulaciones, del los huesos; daño en el cerebro y sordera.

Hepatitis B: esta enfermedad puede causar cansancio, diarrea y vómitos, piel u ojos amarillos y dolor a nivel de los músculos, las articulaciones y el estómago; por lo general, no presenta señales ni síntomas.

Así mismo, los daños ocasionados a nivel hepático pueden provocar cáncer de hígado en 1 de 4 niños que sufren la infección crónica. Algunas personas desarrollan infección por hepatitis B crónica y sin embargo, puede que no se sientan enfermas, pero pueden contagiar a las demás personas.

Poliomielitis: esta enfermedad puede causar síntomas similares a la de una gripe, así como también, no puede presentar síntomas. Sin embargo, puede provocar parálisis en donde no se puede mover un brazo o una pierna, o inclusive hasta muerte.

Enfermedad neumocócica: esta enfermedad puede causar síntomas como fiebre, espasmos, tos y dolor en el pecho; en los bebés, los síntomas pueden ocasionar meningitis, convulsiones, algunas veces unos sarpullidos, infecciones de la sangre, infecciones de oído, neumonía, sordera y daños a nivel cerebral.

Esquema de vacuna

El médico pediatra debe controlar la vacunación de tu bebé desde el momento de su nacimiento en el hospital o clínica, donde deberá recibir su primera dosis de la vacuna contra la Hepatitis B. A partir de allí, se debe cumplir con el calendario o esquema de vacunación el cual ayuda a prevenir 14 enfermedades.

A continuación te presentamos el esquema de vacunación recomendado para prevenir las enfermedades más comunes descritas anteriormente:

Difteria, tétanos y tos ferina: estas vacunas deberán colocarse a los 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses, 4 a 6 años de edad; y corresponde a 5 el número de dosis.

Hepatitis B: deberá colocarse en el nacimiento, al primer y segundo mes, y luego de 6 a 18 meses de edad; y corresponde a 3 el número de dosis.

Poliomielitis: esta vacuna deberá colocarse a los 2 meses, 4 meses, de 6 a 18 meses y de 4 a 6 años de edad; y corresponde a 4 el número de dosis.

HIB (Haemophilius influenzae tipo b): esta vacuna deberá colocarse a los 2 meses, 4 meses, 6 meses (según el tipo de vacuna aplicada ya que existe dos tipos de esta vacuna), y de 12 a 15 meses de edad; y corresponde a 3 o 4 el número de dosis.

Neumocócica (PCV13): esta vacuna deberá colocarse a los 2 meses, 4 meses, 6 meses y de 12 a 15 meses de edad; y corresponde a 4 el número de dosis.

Adicional a estas vacunas, también los niños deben seguir el esquema de vacunación hasta los 14 años de edad colocándose las vacunas contra: meningococo C (MenC), sarampión, rubeola y parotiditis (SRP), virus del papiloma humano (VPH), rotavirus (RV), varicela (Var), antigripal (Gripe), y antihepatitis A (HA).

Particularidades

Existen algunas excepciones al momento de suministrar algunas vacunas que debes tener en cuenta para cumplir con el esquema o calendario de vacunación:

Hepatitis B (HB): Si la madre es portadora de AgHBs, al niño se le debe administrar la vacuna de la hepatitis B combinada con gammaglobulina dentro de las 12 horas siguientes a su nacimiento. El esquema de vacunación continuará aplicando la vacuna combinada con hexavalente a los 2 meses, 4 meses y 6 meses de edad; así mismo, deberá determinarse los anticuerpos de 1 a 3 meses después de aplicada la vacuna.

Por otro lado, los niños y adolescentes que no fueron vacunados en el tiempo correspondiente, se les puede administrar la vacuna a cualquier edad aplicando 3 dosis de la vacuna o combinada con la vacuna de hepatitis A, según el patrón de 0 meses, 1 mes y 6 meses de edad.

Varicela en niños de 12 años: En niños que presenta la enfermedad a la edad de 12 años, la vacuna se aplicará cumpliendo un numero de dosis igual a 2 en un intervalo de al menos 1 mes.

Vacuna contra el papiloma humano (VPH): se recomienda vacunar a las niñas y niños entre los 9 y 12 años de edad, antes de que comiencen su actividad sexual, teniendo en cuenta que el varón porta el virus así no lo desarrolle.

¿Se debe cumplir con el número de dosis recomendado para cada vacuna?

Cumplir con el número de dosis recomendado le brindará a tu hijo una mayor protección ante las diversas enfermedades; es por ello que dependiendo de la vacuna, se necesita aplicar más de una dosis para crear la inmunidad adecuada, optimizar la inmunidad que se va perdiendo con el tiempo.

Reforzar la inmunidad en niños que con la primera dosis no fue suficiente, o para resguardar contra los gérmenes que cambian con el tiempo, como es el caso de la influenza.

Excepciones de administrar ciertas vacunas para bebés

Como sabemos las vacunas para bebés son seguras y todos los niños deben ser vacunados, sin embargo existen algunas excepciones que debes tener en cuenta al momento de vacunar a tu hijo:

  • Cuando un niño está enfermo el día programado para las vacunas, es recomendable asistir otro día a recibir las vacunas.
  • Cuando el niño haya presentado alguna vez una reacción alérgica grave al recibir una dosis de la vacuna, representando un riesgo para su vida; por lo que no debería recibir otra dosis de esa vacuna y deberás indicar al médico pediatra inmediatamente.
  • Cuando el niño haya presentado una reacción alérgica grave a una sustancia en particular, representando un riesgo para su vida, no deberá aplicarse una vacuna que contenga esta sustancia; y deberás indicar al médico pediatra inmediatamente.

Efectos secundarios

Como cualquier otro medicamento, el niño puede estar expuesto a cualquier riesgo, sin embargo ese riesgo es menos que el producido si el niño adquiere o contrae la enfermedad por no vacunarse. Por lo tanto, el beneficio en todos los casos es mayor que el riesgo, no obstante te mencionaremos algunas reacciones provocadas en el niño por las vacunas:

  • Reacciones leves como sensibilidad, enrojecimiento o protuberancia de la zona donde se colocó la inyección; o fiebre leve; inmediatamente después de su colocación desapareciendo en uno o dos días. También se puede dar este tipo de reacción en la mitad de las vacunas, dependiendo del tipo de vacuna.
  • Algunos efectos secundarios graves después de colocar la vacuna, tales como reacciones alérgicas severas se da rara vez y se estima que sucede en 1 de cada millón de dosis; esta puede ocurrir unos minutos o varias horas después de la vacunación y el médico pediatra está en capacidad de manejar la situación.
  • Cansancio o falta de apetito, vómitos, inflamación de todo el brazo o toda la pierna durante una semana después de cuarta o quinta dosis de las vacunas de la difteria, tétanos o tos ferina. De igual manera, se puede presentar problemas de convulsiones, llanto continuo del niño durante 3 horas o más, y fiebre mayor a 40°C.
  • Pérdida de apetito, somnolencia o fiebre mayor a 38,8 °C en niños después de colocar la vacuna antineumocócica.

¿Cuándo debo llamar a mi médico pediatra?

Debemos estar atentos ante cualquier reacción alérgica grave que pueda presentar el niño después de colocar la vacuna o cualquier otra emergencia que creas pertinente no puede esperar. A continuación, te indicamos algunas reacciones a las cuales deberás poner atención:

  • Algunas señales de una reacción alérgica grave, como por ejemplo: fiebre muy alta, o cambios de comportamiento en el niño.
  • Señales de una reacción alérgica grave, como por ejemplo: urticaria, inflamación de la cara y garganta, problemas para respirar, taquicardia, mareos, agotamiento. Es por ello, que debes tener en cuenta, que estas reacciones puede observarse en el pequeño unos minutos o varias horas después de colocada la vacuna.

Consejos para los padres

Como padres siempre queremos el bienestar y la seguridad de nuestros hijos, y como ya hemos visto son más los beneficios de las vacunas que los riegos o peligros que pueden ocasionar en el pequeño. A continuación, te presentamos algunos consejos que debes tener en consideración:

  • Cuando vacunas a tu hijo antes de los dos años de edad, lo protegemos de infecciones e impedimos que pueda contagiar a otros niños en la guardería o en la escuela, ya que los niños menores de cinco años son más propensos a adquirir enfermedades debido a que su sistema inmunológico no ha desarrollado las defensas necesarias para combatir las infecciones.
  • Expertos recomiendan vacunar a los niños en el tiempo establecido, ya que retrasar o distanciar las vacunas pone en peligro a los bebés y niños pequeños porque están más expuestos a contraer las enfermedades graves durante ese tiempo en el cual no están protegidos por las vacunas.
  • Si tu niño presenta alguna reacción alérgica leve no te preocupes, puedes tratarlo colocando una toallita limpia, fresca y húmeda en la zona donde se presenta el dolor para aliviar el malestar.
  • Es importante vacunar al niño contra la varicela, ya que ésta puede ser una enfermedad grave; en algunos casos los niños presentan la enfermedad de manera leve, mientras que por otro lado, hay niños que pueden tener ampollas que se infectan o puede darle neumonía.

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