TÉCNICA DEL SEMÁFORO DE CONDUCTA ¿CÓMO FUNCIONA?

Por lo general los niños representan un enorme reto cuando hablamos de controlarlos, estos pueden tener conductas y comportamientos impulsivos o pueden ser desobedientes, gracias a esto, es muy importante que los padres tengan las herramientas necesarias para lograr establecer y mantener una disciplina aplicada de una manera positiva que no interfiera con el desarrollo de los niños, uno de los métodos que ha resultado muy exitoso y fácil de implementar es el semáforo de la conducta.

Este puede aplicarse en niños a partir de los 3 años de edad, y es importante que estos comprendan el significado y el uso de los semáforos, esto les ayudará a desarrollar y mantener ciertas habilidades para gestionar sus emociones, como la ira, y a su vez contribuye a una maduración emocional sana. En este artículo te explicaremos qué es el semáforo de la conducta y cómo se aplica.

semaforo de conducta

¿Qué es el semáforo de conducta?

El semáforo de la conducta consiste es un método o una estrategia actualmente muy utilizada, es un semáforo que trabaja como una muestra visual de las conductas de los niños, este tiene como propósito principal animar a los niños a cambiar o mejorar su conducta y comportamiento a través de la cooperación y la convivencia.

A partir de los 3 años de edad, los niños ya están familiarizados con las distintas emociones básicas, como el enojo, la tristeza y la felicidad. Pero, no saben cómo equilibrarlas ni cómo controlarlas.

El semáforo de la conducta le permitirá aprender a gestionar sus emociones de una manera mucho más visual y divertida. Si deseas puedes visitar el siguiente artículo que habla sobre el desarrollo emocional de los niños.

Propósito del semáforo de conducta

El principal propósito u objetivo que tiene el semáforo de conducta es mostrar y enseñar a los niños a identificar y controlar el enojo o la ira. Esto les va a permitir controlarla de una manera mucho más asertiva, aprendiendo los distintos pasos que llevan al control emocional.

Antes de poner en práctica esta técnica, es conveniente que le expliques bien el funcionamiento del semáforo y diseñes uno en casa.

También debes explicarle que las emociones no son sus “enemigas” pero que existen algunos estados emocionales, como la ira, el miedo y la frustración, que pueden llevarle a comportarse de manera inadecuada, haciendo daño a los demás o a sí mismo, por eso es importante aprender a gestionar esas emociones cuanto antes.

Este método o estrategia buscar brindarle al niño la conciencia necesaria para identificar aquellas señales de activación fisiológica que son características o signos y síntomas del enfado.

Como la respiración agitada, sudoración en las manos, tensión en los músculos, entre otras, al identificarlas, el niño podrá poner en práctica soluciones o métodos para evitar a toda costa la manifestación de estas emociones negativas.

Semáforo de conducta para el control de las emociones

El semáforo de conducta debe ser una estrategia divertida en los niños disfruten aprender, no debe ser aplicado como un castigo. Debe ser una herramienta útil para contribuir al desarrollo de los niños.

Esta herramienta les debe permitir a los niños identificar las características o signos que indican que está enojado. Por ejemplo, en algunos niños suele ser frecuente una leve coloración roja de la piel cuando estas enojados o frustrados.

Cuando se inicia este proceso, es importante que los padres sean guías de este proceso, tendrán que enseñarles el momento en el que deben detenerse antes de llegar al límite en el que pierden totalmente el control y ya no hay retorno.

También, deben ayudar a los niños a buscar soluciones responsables que no perjudiquen a otras personas. Igualmente, a buscar la causa exacta que ocasión esa emoción negativa, y proporcionarle soluciones que mejor se adapten a su situación.

Es importante que los padres muestren a sus hijos cuáles son las consecuencias de sus actos y cómo pueden repercutir negativamente en su entorno.

Una vez que se el niño se adapte y acepte esta estrategia, puede ser utilizada para controlar otras emociones negativas a parte del enojo, entre ellas la preocupación, la tristeza, la decepción, entre otras.

También, se puede trabajar en conjunto para que todos buque actividades que ayuden al niño a relajarse y a recuperar el control perdido. Te invito a leer el siguiente artículo que habla sobre las emociones secundarias en los niños.

Entre estas actividades tenemos, el escuchar música, realizar alguna actividad relajante, salir a pasear, jugar, pintar entre otras. Te invito a leer el siguiente artículo que habla sobre técnicas de pintura para niños y sus beneficios.

Al pasar el tiempo, el niño comenzará a reconocer las estrategias o actividades que más se adaptan a sus necesidades para recuperar el control y relajarse, gestionando las distintas emociones que se pueden presentar.

Mayormente esta estrategia es implementada en niños impulsivos. La impulsividad es una característica del comportamiento y la conducta del niño. Esta suele manifestarse de una manera muy intensa y frecuente. Esta posee ciertos rasgos característicos que indican su desarrollo en los niños.

En un niño impulsivo por lo general, son muy frecuentes las rabietas incontrolables, hacen las cosas a su manera y sin pensar en las consecuencias, les gusta molestar a las demás personas, no cuenta con un autocontrol adecuado para gestionar sus emociones.

Son niños muy desobedientes y no soporta perder en algún juego. Además, los llantos y gritos son muy frecuentes en estas situaciones. En estas situaciones es altamente recomendado comenzar con la aplicación del método del semáforo de conducta.

Colores del semáforo de conducta

El semáforo de conducta está conformado por tres colores que representan 3 etapas para la gestión o control emocional, en primer lugar, los niños experimentan estas emociones, aquí es necesario poner un alto a esa emoción para que eta no tome el control del niño. Segundo, entramos a una etapa en la que en compañía del niño se debe reflexionar sobre lo ocurrido, el porqué de su enojo.

Se debe mantener un control sobre esta etapa ya que, es muy normal y común que se comiencen a acumular muchas emociones negativas a parte de la inicial, estas poco a poco comenzarán a desvanecerse permitiéndole el paso a emociones más positivas que resultaron mucho más agradables.

Y en la tercera y última etapa, es el momento en el que se debe poner en práctica la solución encontrada para afrontar la situación. Los colores que representan al semáforo de conducta son:

Rojo

El color rojo en el semáforo de conducta significa detenerse, este debe ser aplicado cuando se identifiquen emociones negativas en el niño, antes de que este pierda el control de la situación.

 

Amarillo

El amarillo constituye la etapa de la reflexión. Es la etapa perfecta para encontrar y aplicar la solución perfecta a ese problema que causa y atrae las emociones negativas.

Verde

El color verde representa la etapa en la que se debe avanzar y poner en práctica la solución encontrada para superar la situación negativa que causa las emocione de ira o enojo.

 

 

Para finalizar, a medida que los niños crecen es importante que los padres sean sus guías para ayudarlos a gestionar correctamente sus emociones. Gracias a este apoyo y al método del semáforo de conducta, los niños van a adquirir las habilidades y capacidades necesarias para analizar y razonar aquellos que los molesta. Esta toma de conciencia le va a permitir al niño desarrollar el autocontrol necesario para aplicarlo en un futuro. Si deseas puedes visitar el siguiente artículo que habla sobre el desarrollo social en niños.

 

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